Imagen del Blog

Mostrando entradas con la etiqueta Mundo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mundo. Mostrar todas las entradas

sábado, 30 de abril de 2011

¿Y si un día nuestros descendientes mirasen hacia atrás y viesen un cavernícola?

¿Y si los municipios de las grandes metrópolis anexasen a los municipios colindantes, que en muchos casos no presentan cualquier separación física de la metrópoli, tan solamente una vieja línea dibujada en un plano, para proyectar una mayor eficiencia pública, aplicando economías de escala, reduciendo el número de cargos públicos, evitando duplicidad de servicios, de informes y de estudios, aprovechando sinergías, contribuyendo en definitiva al adelgazamiento sano de la aparatosa maquinaria del Estado y ¿porqué no? del tan de moda déficit público?

¿Y si nos avergonzáramos terriblemente de que un país, con grandes esperanzas de estar entre los más avanzados económicamente en el mundo, disponga de una tasa de paro equiparable a la de estados fallidos del tercer mundo, siendo incapaz de imitar, o adaptar a su ámbito, leyes laborables de países desarrollados de su entorno, que permitan aflorar buena parte del trabajo que no contribuye al conjunto de la sociedad, y que impidan que los baches económicos se conviertan en un remake del ya conocido melodrama nacional de las colas de las Oficinas de Empleo?

¿Y si, a parte del repudio que puedan provocar las afirmaciones de un dirigente de un partido ultraconservador finlandés, por venir de quien vienen, contrarias al rescate de un país en dificultades financieras como Portugal y que considera a los extranjeros en su país como “parásitos del dinero de los contribuyentes (finlandeses)”, pensáramos que, a pesar de ello, como individuos de países del sur, quizás no esté mal valorar que puede que seamos un poco propensos a escabullirnos del pago de impuestos cuando la Agencia Tributaria no está mirando, y que quizás no tengamos que ser así porque podemos empezar por uno mismo, aunque puede que acabe siendo objeto de posibles risitas en el barrio?

¿Y si imagináramos que pudiéramos, algunos días de la semana, realizar nuestros ajetreados trabajos de oficina desde casa, en un cibercafé, en un parque o en un chiringuito de playa, con nuestro habitual ordenador, el Skype y un teléfono, relajándonos con pensar en la imposible suma de horas de trayecto hacia el trabajo que hubiéramos gastado a lo largo de nuestra vida y en las incontables toneladas de CO2 que tantos como nosotros dejaríamos de emitir a la atmósfera a través de nuestros incombustibles coches habitualmente parados en atascos, porque existiría un firme incentivo del Estado a las empresas para que permitiesen modificar el concepto estanco de centro de trabajo en vigor desde la Revolución Industrial?

¿Y si, ante la evidencia de que la energía nuclear pudiera venir para quedarse, por ejemplo… ¡milenios! - porque puede haber un fallo humano, o un fallo técnico, o un ataque terrorista, o quizás un imprevisto de la naturaleza, o porque simplemente no disponemos de todos los datos para prever todas las circunstancias que pueden darse en la vida – además de la evidencia de que no podemos tapar el sol con un colador, pero podemos taparlo con la quema incesable - hasta que cese en seco - de combustibles fósiles, que sirven para atender nuestra infinita necesidad de energía, pudiéramos de repente abrir los ojos y tener una brillante idea - porque de otra forma las consecuencias parecen nefastas - como por ejemplo la de apagar la luz, o de cerrar el grifo, o de coger el transporte público, o de poner una placa solar en el edificio o de, simplemente, no gastar cuando no hace falta, como lo hacía mi ecológico abuelo?

¿Y si la codicia no nos ofuscara y viéramos que la pujante China, que pronto será la primera potencia mundial, que se sienta en el Consejo de Seguridad de la ONU con derecho a veto, que se espera disponga del mayor poderío político, económico y militar mundial, sigue siendo una dictadura, pero, desde luego, ya no de poca monta?







¿Y si fuéramos, en definitiva, más humanos?

Imagino que existió, en algún momento, un cavernícola que esbozó una primitiva sonrisa de satisfacción cuando miraba fijamente la hoguera que él mismo creó con su ingenio. Hoy, aquél hombre que atizaba la llama de su ego, puede que no nos parezca más que un bruto e ignorante cavernícola.

¿Qué pensarán de nosotros nuestros descendientes?

miércoles, 2 de marzo de 2011

Déjenme simplemente subir en un grado más mi calefacción: Las revueltas sociales en los países árabes

Hace frío afuera. Pongo la calefacción a 22 grados. Voy a la cocina y rebusco hasta encontrar una bolsita de cacahuetes con miel (¡me encantan los cacahuetes con miel!). Me siento en mi rincón preferido del sofá y estiro la mantita sobre mis piernas (sé que parece cosa de gente mayor pero ¿qué más da?). Con todo perfectamente preparado para disfrutar del absoluto confort del hogar y disponiendo del poder que me ha sido otorgado por tener el mando de la tele en la mano, le doy a la tecla de encendido. “!Nos están matando!”. “!Por favor ayudadnos!”, leo en los subtítulos de una escena en que se manifiesta en árabe y gesticulosamente, delante de lo que al parecer es una webcam, un andrajoso individuo, con la barba por afeitar, y con un inequívoco semblante de terror y desespero, desde una humilde habitación con luz tenue en algún lugar donde claramente se puede distinguir que los recursos no abundan. En los pocos segundos que transcurre la escena me viene a la cabeza que se trata de una de aquellas películas de serie B, a pesar de lo pronto de la hora, aunque el grado de dramatismo es muy intenso y convincente para la calidad del rodaje y para un protagonista completamente desconocido. Cambio al momento de canal buscando aquella serie policíaca que me encanta y, mientras hacía zapping, me quedo pensando en la escena vista durante escasos segundos que seguramente, al final de aquella película, nos advertirán de que cualquier parecido con realidad seria mera coincidencia. Me meto unos cuantos cacahuetes en la boca (¡están buenísimos!). Quedan cinco minutos para que empiece mi serie y me paro un momento en el canal de noticias. “el Ejército ha iniciado un duro ataque en algunos barrios de Trípoli, ciudad en la que hoy se habían extendido las protestas contra Muamar el Gadafi, el dictador que dirige el país desde hace 42 años. En las calles de la capital hay cadáveres tirados y se escuchan disparos de artillería pesada, según ha podido constatar Efe. Varios testigos han relatado la participación en los ataques de la aviación, que ha abierto fuego real contra la multitud (sic).” De repente, como si la lucidez me diera una bofetada en la cara, pienso, ¿y si el personaje de aquella escena fuera real? Reflexiono un momento sobre sus palabras. “!Nos están matando!”. Obviamente él está vivo y contando una situación pero, la utilización en su frase de la primera persona del plural, y por lo tanto incluyéndose a él mismo como personaje, actual o futuro de su narrativa, permite suponer que aquellos que le son allegados, que pertenecen a su vivencia mas palpable, al parecer están muriéndose a manos de alguien desconocido de forma indiscriminada y sin motivo de fondo, y con ellos, se deduce que también muere una parte del alma del narrador. A pesar de lo dramático de esta primera frase, lo que realmente me ha removido las entrañas ha sido la segunda frase: “!Por favor ayudadnos!”. Es como si se hubiera dirigido a mí. Como si me hubiera mirado a los ojos y me pidiera que hiciera algo para acabar con su horror. ¿Por qué me has mirado a mí? ¿Qué quieres que haga? ¿Qué me compre un arma en el mercado negro, me despida de mi familia y me vaya a donde estés para intentar sacarte a ti y a los que quieres de esa agonia? ¿Cómo puedo yo impedir que tu mundo se desmorone? Por favor ¡Aparta tu mirada de mí! No tengo ese coraje. Es posible que lo tuviera si me afectara a mí o a los que quiero, si viera que todo lo que conozco se desintegrara, como a ti te pasa. Déjame simplemente seguir comiendo mis cacahuetes. !Déjame! que ahora quiero simplemente aumentar un grado más la calefacción. Afuera hace frío ¿Por qué te has decidido a entrar en mi vida y a desencantar mi mundo? ¿Por qué me has mirado a mí?








Carta Abierta a los Gobernantes de Países “Democráticos y Desarrollados” del Mundo

Estimados Gobernantes,

Declaro:

• Que apoyo contundentemente las manifestaciones a favor de la libertad vividas en gran parte del Norte de África y Medio Oriente, y que todos tienen el derecho de luchar por la libertad de expresión, por una vida digna, por poder disponer de salud y educación.

• Estar completamente dispuesto a pagar más por la energía que consumo y a emprender acciones que conlleven a un ahorro de energía, de tal manera que no sea el precio de la energía un factor que les induzca a tomar decisiones contrarias a aquellos que están siendo oprimidos en otras partes del mundo.

• Tener repugnancia por su comportamiento:

o Promocionando directamente durante décadas autocracias en medio mundo y con el fin de obtener ventajas comerciales para sus ciudadanos.
o Permitiendo que dictadores sean recibidos pomposamente y con máximos honores de Estado en sus países.
o Permitiendo que dictadores guarden en los bancos de sus países el dinero robado de forma descarada a sus pueblos.
o Permitiendo que sus gobiernos vendan armas a países que no respetan los derechos humanos y que no dispongan de cláusulas de salvaguardia de los mismos en su ordenamiento interno.
o No denunciando públicamente las acciones de dictadores que encarcelan y matan a sus conciudadanos por motivos ideológicos.
o Permitiéndose no intervenir, diplomática o militarmente, más allá de sus fronteras donde la violencia campa a sus anchas.

Les insto:

• A no demorar decisiones que permitan salvar vidas.

• A que sus decisiones comerciales con países no democráticos vayan obligatoriamente apareadas de la exigencia de reformas institucionales en eses países que permitan una cada vez mayor libertad para sus poblaciones y permitan vislumbrar un futuro no muy lejano mejor.

• A que los dictadores sean considerados personas non gratas en sus territorios.

• A que en caso de violaciones claras de los derechos humanos para aniquilar poblaciones en ciertos territorios, a través de la utilización de artillería pesada y llevando a cabo ataques aéreos, sea rápidamente instaurada una zona de exclusión aérea por los países democráticos.

• A no exportar armas a países que no dispongan de instituciones democráticas.

• A socorrer rápidamente, con todo el material médico, alimentario y logístico necesario, a las víctimas y refugiados de la represión gubernamental, allá donde se produzca.

• A impedir que el dinero que pertenezca a dictadores o de sus seguidores pueda ser plácidamente depositado bajo la protección de las corporaciones financieras occidentales.

• A que busquen con mucho empeño aliados de alto rango en los regímenes dictatoriales que permitan evitar baños de sangre en momentos de convulsión social como los actuales, apoyando en definitiva la caída de esos regímenes.


Quizás Europa haya tardado demasiado no integrando a Turquía en su seno y haciéndole perder poco a poco la ilusión por el proyecto europeo. Digo esto porque el país me parece un referente democrático muy importante para el mundo árabe, que está actualmente en plena transformación. Sería una manera de decir a todos que Turquía y Europa comparten los mismos valores y que tenemos un futuro común en conjunto, que es cierto, pero muchos aun insisten en negarlo. No sé cómo combatir el islamismo radical si nos esforzamos en intentar transformar Europa en una fortaleza católica, en no dar nuestro apoyo inmediato a las legítimas pretensiones democráticas de los jóvenes blogueros y sus seguidores en los países árabes, en no impedir que los ejércitos aplasten a civiles. Puede que algunas revoluciones queden hoy en nada, puede que gobiernos déspotas corten el acceso a internet, puede que pasen otros 20, 30 o 40 años y los mismos dictadores o sus familias y fieles se mantengan en el poder, oprimiendo y desvalijando a sus pueblos, manteniéndoles tanto cuanto puedan en la ignorancia, dándoles algo de pan y circo para aplacar sus ansias de cambio, pero seguramente, desde Marruecos a China o de Bielorrusia a Sudán, algún día, el pueblo exigirá y luchará con vehemencia por su libertad. Las decisiones que el mundo occidental tome hoy podrán influir en que los cambios de régimen sean entonces pacíficos. Si no les tendemos la mano cuando realmente nos necesitan no vayamos después a pedirles que seamos amigos.

jueves, 27 de enero de 2011

Como está el patio en 2011…

Wikileaks nos ha brindado este año 2010 con el punto de vista de los representantes de EEUU en países terceros sobre la situación de los mismos. Las filtraciones, en un principio, no distan mucho del discurso oficial del gobierno EEUU en cada momento en que ocurrieron los hechos posteriormente filtrados, a pesar de que haya hechos que encarnan lo peor de la guerra sucia llevada a cabo en Afganistán o Irak. Lo más relevante de las filtraciones, quizás no sea tanto lo que revelan sino el hecho de que simplemente hayan ocurrido. ¿Que estará pensando el presidente de Irán, Corea del Norte, China, Rusia, u otros países de dudosa democracia, o incluso algunos de democracia aparentemente consolidada? “¿Aquí no puede ocurrir?” ¿Qué pasaría si las poblaciones de varios países del mundo empezasen a descubrir que sus gobernantes y empresas les han engañado sistemáticamente, apropiándose indebidamente de bienes, mintiendo en sus discursos, matando o encarcelando de forma indiscriminada, saltándose las leyes que se han dado a sí mismos o incumpliendo en la sombra los acuerdos internacionales con otros estados? Me gustaría pensar en revoluciones a lo largo y ancho del globo, y el deseo de que en su mayoría fuesen pacificas pero que, sobre todo, cambiasen el status quo imperante, proporcionando una mayor libertad a un mayor número de individuos en el mundo a través de gobiernos y empresas que actuasen de forma más sincera y legal con los ciudadanos. Mis mejores deseos de que Wikileaks vaya más allá de la administración estadounidense y que se convierta en un verdadero revulsivo mundial.


A veces las cosas ocurren porque tienen que ocurrir, sin un plan establecido, y que simplemente se convierten en la chispa de algo mayor. En Túnez ha pasado algo así. Un dictador que ha aceptado abdicar de su cargo ante el clamor popular y se ha marchado a Dubái, aunque, según algunas fuentes, intentando llevarse un pequeño souvenir de su estancia, algo así como 1,5 toneladas de oro. Bueno, ya veremos cómo queda el caso del souvenir. Lo más importante es que los tunecinos tienen ahora una oportunidad de convertir su país en algo más acorde con sus ideales y su ejemplo puede servir a varios países del Magreb y Egipto, que ya empiezan a contagiarse de esos ánimos reformistas. Cabe el riesgo de que los islamistas radicales de esos países aprovechen dichas convulsiones para conectar mejor con las poblaciones y que se pase al final de "Guatemala" a "Guatepeor". El poder blando de Europa ha sido utilizado para mantener esos regímenes dictatoriales, que eran considerados mejores que permitir que esos países se adentrasen en el arriesgado e incierto contexto que aupase los extremistas al poder, justo en las puertas de su casa. Me pregunto por qué no existe una política más activa en el envío de fuerzas de paz en estos momentos cruciales, en el apoyo jurídico e institucional a los organismos de esos países para que promuevan leyes más democráticas, con sugerencias de cómo se deben garantizar las libertades y respecto básicos a sus ciudadanos, aunque sus dirigentes sean dictadores, y que permitan que esos países se vayan democratizando y desarrollando poco a poco, con posibles sanciones y persecuciones diplomáticas caso no se cumplan ciertas directrices mínimas. Sería una manera de ir convenciendo a esos dictadores de que pueden tener una salida mínimamente airosa al final ya que van encaminado sus países por la senda correcta para cuando dejen el poder. Si ya lo hacemos en el seno de la Unión Europea, ¿por qué no exportar ese modelo?

Aquí en España estamos a vueltas con las reformas ya que los "mercados" acechan. Reformas de todo tipo, laboral, de pensiones, de las fundaciones con Obra Social que actúan como bancos – las famosas Cajas. Europa no puede permitir ataques especulativos a España, porque no habría tamaño fondo que pudiese garantizar que España se mantuviera a flote, y podría poner en riesgo todo el camino andado con el Euro. Y antes que a España, habría que ayudar a Portugal, ya que si Portugal se hunde, España iría detrás, debido a los enormes intereses e inversiones que tiene en dicho país.

¿Cómo hemos llegado a esto?



El Euro permitió que los productos manufacturados del norte de Europa accediesen a los suculentos mercados del sur y de centro Europa de forma más fácil, sin riesgos cambiarios. Los países del sur tenían la oportunidad de acceder a esos productos y tecnología de forma más fácil, en un mercado único, aunque a costa de la destrucción de parte de su tejido empresarial, más antiguo y obsoleto, debido a la entrada de nuevos actores del norte, con tecnología y costes mucho más eficientes. Europa se comprometió a paliar esos efectos sobre los países del sur a través de transferencias, los Fondos Estructurales y de Convergencia, y acercar las estructuras de esos países para competir en una mejor igualdad de condiciones con los países del norte. El Banco Central Europeo trazó sus políticas monetarias, desde la creación del Euro, según las necesidades medias de los países que se integraron en la moneda única, pero cómo el peso mayoritario de la economía de la zona Euro recaía sobre la economía alemana, sus políticas iban dirigidas a atender mayoritariamente a las necesidades de ese país. Por eso los países del sur de Europa han sufrido durante varios años tipos de interés demasiado bajos para lo que realmente necesitaban, de manera a activar las economías poco dinámicas de los países del norte. Eso provocó una inflación más elevada en esos países, la especialización en sectores de poco valor añadido, como la construcción y el turismo, pero que proporcionaron la base de crecimiento de los últimos años y la elevación del nivel de vida – no era deseable matar a la gallina de los huevos de oro -, lo que conllevó inevitablemente a la pérdida de productividad y formación de burbujas, financieras e inmobiliarias, que han acabado por explotar de forma abrupta, debido a otras burbujas del contexto internacional.

¿Qué se ha hecho mal?

Yo diría que los fondos estructurales y de cohesión no se han aplicado para desarrollar tejidos industriales de futuro, que pudiesen competir con los países del norte, quizás por falta de interés de los que los financian, para mantener el status quo de sus empresas en los niveles a que están acostumbrados, quizás porque los financiados no han sabido, o querido, utilizarlos correctamente, ya que el dinero fácil nubla la mente, o quizás por la falta de interés de ambos en hacer un control más estricto de la utilización de esos fondos. Diría que los países del sur no han tenido el coraje suficiente para aplicar medidas que impidiesen que las burbujas creciesen más allá de lo razonable, desincentivando, a través de medidas locales, a que dichos sectores de poco valor añadido ocupasen un porcentaje central en sus economías e incentivando otros, de mayor valor añadido, pero de futuro incierto, a que cobrasen mayor relevancia. Diría que Europa no ha actuado como un ente único, que cada uno ha hecho lo mejor para sí mismo, obviando el conjunto y que nos ha llevado a que los riesgos afecten a todos.

¿Cómo mejorar esta situación?

Me gustaría que hubiera políticas sociales comunes a todos los ciudadanos de Europa. No hablo de que cada ciudadano europeo reciba las mismas prestaciones pecuniarias a lo largo y ancho de Europa pero hablo de que el marco sea común. Me refiero a que sería conveniente que un ciudadano europeo, por ejemplo, necesite los mismos años de trabajo y pueda acceder a la jubilación según el mismo cómputo que en cualquier país de Europa, independientemente del número de países en que se haya trabajado. Me refiero a que cualquier ciudadano de un país de Europa disponga de un tiempo mínimo de maternidad o paternidad cuando nazca su hijo, aunque es posible que algunos países dispongan de permisos más amplios. Me refiero a que los tipos de contratos laborales en toda Europa sean homologables y que las prestaciones por desempleo se concedan por un tiempo y porcentaje respecto al sueldo base mínimos en cualquier país, lo que no quiere decir que las prestaciones sean iguales en todos los países. Me refiero a que exista un organismo único europeo que coordine las concesiones de ayudas a las empresas en cada región, gestionando un fondo común, aunque no necesariamente único, al que se puedan añadir fondos de los propios países. Me refiero a que exista una emisión de bonos europeos, que impida lo embaches contra países concretos, aunque estos bonos pudiesen tener un valor en el mercado inferior al que ciertos países disfrutan actualmente con sus bonos propios. Me refiero a que un Hospital de Dinamarca disponga de mi historial médico completo, caso lo necesite, durante mi estancia allí y que no necesite de ningún trámite más que presentar mi tarjeta de salud. Me refiero a tener exclusivamente la nacionalidad Europea. Me refiero a que haya una política educativa común, con un marco base de asignaturas común a todos los países europeos y que se obligue de forma vehemente a que todos los estudiantes puedan a los 16 años hablar una lengua común en todo el espectro europeo. Me refiero a que exista una política comunitaria sobre los servicios y financiación mínimos para la atención a personas inhabilitadas físicamente. Me refiero a que se establezcan las condiciones mínimas comunes en todos los ámbitos de las políticas sociales para que un país esté dentro del marco europeo. Me refiero a que me vaya a Irlanda o a Grecia, o a cualquier otro país Europeo, y que simplemente me sienta en casa, ya que, lo que pasa allí, no es muy distinto de lo que pasa en mi país.

Seguramente el futuro será algo así. Vamos a ver cuántas barreras se nos ponen por el camino.
¿O alguien cree, sin punto de demagogia por el medio, que existe otro camino mejor?

martes, 23 de noviembre de 2010

Futurología: Situación Política y Económica del Mundo en el Año 2110

Año 2110. Clase por video conferencia de Historia Mundial. El programa informático en cuatro dimensiones simula el ambiente de una clase presencial, tanto para el profesor como para los alumnos, aunque éstos pueden estar separados por miles de kilómetros de distancia. La gran mayoría, aunque no todos, tienen rasgos físicos muy similares entre sí: ojos un poco achinados, piel color miel, pelo castaño. El profesor también se parece a ellos. El idioma del curso no es el idioma materno de ninguno de los 15 asistentes pero todos lo conocen casi como si así fuera. Empieza la clase:

“Buenos días a todos”, empieza el profesor. “Hoy recapitularemos de forma general los acontecimientos del último siglo, periodo que comprende la Edad del Colectivismo, la cual empieza formalmente con la Teoría sobre la Integración Social – TESIS (¹) – publicada en el año 2020 por la socióloga y matemática europea Alicia Tournois Donatella (²), en la que desarrolló una fórmula matemática que explicaba el sistema de interrelaciones humanas, porqué había una tendencia general de las sociedades hacia el llamado entonces “individualismo” y cómo podría conllevar este hecho, en última instancia, a la autodestrucción de la Humanidad. En un mundo aún muy impregnado de religiosidad en aquella época, dicha teoría, aunque no podía probar la existencia de Dios, probaba algo más importante. En el supuesto de que Dios deseara la Felicidad máxima de todos y cada uno de los individuos en la faz de la Tierra, solo existiría un único camino óptimo, a seguir por todos y cada uno de ellos, en cualquier situación, y que ese camino pasaba por minimizar los posibles efectos perversos que pudiera ocasionar, a cualquier individuo del mundo, cada acción que uno toma, por trivial que parezca, por lo que sería fundamental que éste conociera al máximo el alcance, directo o colateral, de cada una de ellas antes de tomarlas. Eso significaba que cada individuo debería tener en cuenta a todos los demás en el mundo, sin exclusiones, al tomar cada decisión ya que, en un mundo con personas cada vez más conectadas entre sí, los efectos negativos de las acciones conjuntas de todos los individuos multiplicaban exponencialmente sus efectos convirtiéndose en devastadores. La única manera de pararlos era que cada individuo fuera consciente de que debería evitar propagar acciones dañinas a alguien, para su propio beneficio futuro y el de todos los demás.

A partir de ese momento hubo una verdadera revolución en la mentalidad mundial y su desarrollo se pudo notar en todos los campos, pero esencialmente en el campo de las ciencias económicas, donde los gobiernos de lo que se llamaban “países” en la época, ubicados en el territorio de Europa, empezaron a diseñar políticas, en un principio individuales de cada país, pero posteriormente conjuntas, que buscaban la máxima Felicidad de sus ciudadanos, en lugar de ampliar esencialmente el PIB. Se pudo explicar porqué los mercados nunca podrían estar en equilibrio entre su oferta y demanda reales de bienes ya que las políticas diseñadas no tenían en cuenta la tercera y más importante linea de equilíbrio, la demanda teórica de bienes de Felicidad (³), que era la que realmente condicionaba cómo un imán a la demanda real de bienes, pero que provocaba que cada individuo, buscando egoístamente su bienestar propio, ocasionaba una serie de efectos perversos a los demás que acababa ampliando la brecha entre la demanda real de bienes y la demanda teórica de bienes de Felicidad. Era el final de la era de los economistas y pasamos a la era de los sociólogos.

Por favor descarguen las referencias de la clase de hoy y la Cronología de Hechos Destacados del Siglo XXI en vuestro nano chip y agradezco la tengan interiorizada para el próximo examen.

Referencias de la Clase:
(¹) La TESIS está basada esencialmente en la existencia semiconsciente de una contabilidad de estímulos, o impulsos, recibidos por cada individuo desde el momento en que éste nace hasta que se muere, dónde la búsqueda de asociaciones grupales cada vez menores, en el intento de maximizar el bienestar propio, en el sentido al que popularmente denominamos Felicidad, deriva en el corto plazo en tendencias erráticas agregadas, si extrapolamos al conjunto de individuos de una sociedad, para la consecución de dicho objetivo, con una clara tendencia a un punto de equilibrio de bienestar general bajo en el largo plazo. Partía de la base de que cada individuo captaba estímulos positivos y negativos, percibidos por él en distinta intensidad, y que el resultado de esa suma en el tiempo se traducía en su estado de ánimo en un determinado momento, pero que era esencialmente el cúmulo de estímulos negativos recibidos lo que le hacía optar por restringir en número su grupo principal de individuos al que quiera integrarse socialmente. Este hecho permitía que el individuo aumentara el número de estímulos negativos enviados, en cada vez más acciones suyas, hacia los individuos que no estaban dentro de su grupo objetivo principal. En aquella época los individuos empezaban a conectarse en mayor medida entre sí debido al avance de los medios de contacto y era cada vez más fácil incrementar el número de estímulos negativos propios recibidos, pero cuyas fuentes eran extremadamente difíciles de trazar de tal manera que pudiesen reaccionar hacia los emisores correctos de dichos estímulos dañinos, con lo que el resultado era que las reacciones negativas se dirigían a individuos ajenos al flujo de estímulos inicial, y se creaba la necesidad individual de reducir el círculo de amigos, así como aumentar los esfuerzos para mantenerlo cohesionado, obviando o reduciendo la importancia personal de los individuos ajenos a él. En esos tiempos se creía que las sociedades tendían al individualismo pero básicamente se trataba de que los humanos, seres esencialmente sociales, a lo que tendían era a formar grupos de primera línea, o grupos objetivo, cada vez más cohesionados y más pequeños en número. A partir de dicha teoría se obtuvo el entendimiento suficiente para poder diseñar políticas de gestión basadas en que cada acción realizada para acometer un fin, en cualquier área de conocimiento, tendría un enfoque más amplio del grupo objetivo, reduciría al máximo los efectos negativos directos y colaterales y en trazaría las fuentes emisoras de acciones dirigidas a cualquier destinatario directo o indirecto de las mismas.

(²) Alicia Tournois Donatella había tenido influencias profundas de la rama latina de la antigua Unión Europea. Se cree que el desarrollo de las relaciones humanas era mayor en la rama latina que en la rama anglo-sajona. Eso quizás se deba esencialmente a que las raíces cristinas, y su relación con un Dios, eran más expresadas hacia la comunidad, y de forma menos individual, que en la rama anglo-sajona.

(³) La demanda teórica de bienes de Felicidad consistía en la demanda que cada individuo creía que necesitaba para obtener un estado mínimo de “Felicidad”. Básicamente se traducía en la suma de todos los bienes mínimos, valorados a precios corrientes, que cada individuo de una sociedad creía que serían necesarios para que se sintiera feliz. Esos bienes eran finitos y eran mesurables, al contrario de lo que se creía hasta entonces. Una persona que vivía sola en una vivienda de 30 m² en un barrio humilde de una ciudad podría creer que el mínimo de espacio digno para una persona en su situación deberían ser 80 m² y que las características mínimas del barrio donde se ubique deberían ser las que existen en un barrio de clase media de su ciudad. Un miembro del consejo directivo de una empresa multinacional puede creer que necesitaría un jarrón chino de la dinastía Ming para decorar su salón, pero puede creer que no necesita dos en su vivienda. En realidad los bienes de Felicidad deseados por cada individuo equivalían a los bienes reales medios del grupo objetivo al que deseaba integrarse. Se demostró que los intentos de una sociedad, con grupos objetivo individuales medios de características muy bajas en número, permitían la multiplicación de envíos de estímulos negativos en su interior, lo que en el largo plazo, según el grado de conexión de sus individuos para propagar sus reacciones, hacía que, por lo general, la demanda real de bienes se redujera, distanciándose de la demanda teórica de bienes de Felicidad. Un ejemplo sería imaginar a una barca hundiéndose dónde todos los integrantes de la tripulación intentasen empujarse los unos a los otros hacia el fondo para mantenerse a flote, en lugar de cooperar. El verdadero equilibrío de una curva de demanda de bienes real y la oferta de bienes real, sin tensiones arriba o abajo en los precios, solo es posible cuando la curva de demanda de bienes real es exactamente igual a la curva de demanda de bienes de "Felicidad". Los gobiernos pasaron entonces a estimular el acercamiento de dichas curvas de demanda, o bien incidiendo sobre el nivel de "Felicidad" objetivo de los ciudadanos, o bien incidiendo, como era tradicional, sobre la curva de demanda real.


Cronología de Hechos Destacados del siglo XXI

Año 2016: Europa pon en marcha mecanismos institucionales para que se pueda convertir en un Estado único con un sistema de gobernanza política, fiscal y económica, y no solamente monetaria, más integrado y coordinado, de manera a evitar crisis que en el pasado casi han puesto en peligro la moneda única europea, el Euro, y la Unión.

Año 2020: Se publica la Teoría Sobre la Integración Social y su desarrollo impregna a todas las demás ciencias. Se crea el Observatorio sobre la Calidad, Eficiencia y Corrupción en los Servicios Públicos en Europa.

Año 2022: Los estados del sur de Europa crean una federación de estados dentro de la entonces llamada Unión Europea. Turquía y algunos estados balcánicos se adhieren a la UE.

Año 2025: Se crea un sistema fiscal variable, común a todo el arco europeo, que penaliza las empresas que no creen empleo según su capacidad financiera y los niveles mínimos de renta digna exigidos por la UE. Nacen planes de formación europeos con la finalidad de encaminar los jóvenes en la formación necesaria para cubrir los empleos previstos en el futuro.

Año 2028: China inicia un proceso de apertura política pacífica que permite la creación de partidos políticos y el comienzo de la aplicación de los derechos humanos. La ONU se reforma y se vuelve mucho más democrática y representativa, garantizando mejor la estabilidad mundial.

Año 2032: Los estados del norte de Europa siguen los pasos de sus estados sureños y se unen políticamente con los estados del sur formando en la práctica un estado único. Este hecho permite dotar a la Unión Europea de una solidez institucional mucho más amplia a nivel interno y externo. A nivel externo ve su poder de influencia blando enormemente agrandado en el mundo. A partir de ese momento deja de llamarse Unión Europea y pasa a llamarse Europa, un estado que se erige laico con una moneda única, sistema político, presupuesto y valores comunes compartidos basados en políticas sociales muy profundas.

Año 2035: Los avances en la genética se amplían a una gran variedad de productos agrícolas y nuevas empresas entran en ese mercado poniendo fin al monopolio existente. Se ha alcanzado el pleno empleo de forma estable en Europa y las instituciones europeas saben cómo elevar paulatinamente el nivel de renta de sus ciudadanos sin mermar el empleo. La OIT abandera la introducción del sistema europeo en todo el mundo.

Año 2037: Se crea una unión de estados sudamericanos inspirada en el modelo europeo. Europa crea la llamada "Etiqueta Social", dónde las empresas garantizan que no ha sido utilizada mano de obra esclava, medios ilegales, trabajo infantil, y, entre otros aspectos, se ha facilitado un sueldo digno a todos los trabajadores de la cadena de suministro necesaria para fabricar un producto o obtener un servicio.

Año 2041: La fusión nuclear empieza a ser utilizada comercialmente y sus resultados permiten disponer de energía muy barata. Los coches eléctricos son una realidad en todo el mundo y las emisiones de CO₂ se han reducido drásticamente.

Año 2044: Rusia, Ucrania, Marruecos, Argelia,Túnez y Egipto se integran en Europa.

Año 2045: Estados Unidos de América inicia un acuerdo de cooperación con Europa de manera a crear una moneda única que sustituya al dólar y al euro.

Año 2048: Se crea una unión de estados del Asia-Pacífico, a excepción de China y Japón, pero incluyendo a los países anglo-sajones de la zona, también inspirada en el modelo europeo.

Año 2050: La energía solar es aprovechada en amplias zonas del sur de Argelia para proveer de energía a toda Europa. Las dos Coreas se unen y dejan atrás años de disputas. Paquistán, Índia y Afganistán forman un bloque económico.

Año 2051: La producción de alimentos genéticamente modificados permite obtener una amplia y variada producción de alimentos de alta calidad a muy bajo coste utilizando un mínimo de recursos hídricos y de terreno.

Año 2053: China se ha convertido en una democracia equiparable a las más avanzadas en materia de derechos sociales y en el país económicamente más potente del mundo en lo que respecta al tamaño de su economía. Canadá se integra en Europa.

Año 2055: Europa se fusiona con la unión de estados sudamericanos. El mundo alcanza su nivel máximo de población y a partir de aquí la tendencia es decreciente.

Año: 2057: China y Japón inician conversaciones para una integración política y económica.

Año 2061: Europa inicia conversaciones con los países más pobres del África subsahariana para acogerlos en su seno como países miembros de pleno derecho. Se construyen viviendas por debajo de la superficie terrestre, con un impacto ambiental limitado. La energía barata permite este hecho así como el desarrollo de tecnologías que permiten simular dentro de las viviendas cualquier ambiente exterior bajo tierra como si fuera real a través de pantallas con percepción de profundidad, integradas en sus paredes.

Año 2063: El ente jurídico resultante de la fusión de estados europeos y sudamericanos se fusiona con los estados de América Central.



Año 2065: China y Japón se integran política y económicamente. Se crea un estado israelo-palestino único, con un sistema político que garantiza la paridad entre árabes y sionistas en el gobierno y el respeto a la libertad religiosa, aunque el número de fieles desciende considerablemente.

Año 2066: Varios países del África Subsahariana se Integran en Europa y Estados Unidos de América inicia conversaciones para unirse al proyecto europeo.

Año 2067: Se cambia la constitución europea para cambiar el nombre del estado a Occidente.

Año 2068: La vegetación vuelve a ocupar amplias zonas previamente dedicadas a la agricultura y las zonas boscosas vuelven a ser equiparables a las que existían en el año 2010. El desarrollo de la tecnología aplicada a los coches eléctricos permite que los buques mercantes dejen de utilizar energía a base de petróleo y así reducir los costes del tráfico internacional con base en esta materia prima de elevado valor y poca efectividad.

Año 2070: El territorio antiguamente llamado Sudamérica alcanza la más alta clasificación en el Índice de Responsabilidad Pública del prestigioso Observatorio Global sobre la Calidad, Eficiencia y Corrupción en los Servicios Públicos.


Año 2072: El nuevo estado israelo-palestino, los restantes países de medio oriente, el bloque Paquistán-Índia-Afganistán y el resto de África se integran en el superestado Occidente.

Año 2088: Inicio de conversaciones para crear un estado único mundial. La calidad de vida es la más alta y las diferencias sociales las más bajas en la historia de la humanidad. La población mundial se sitúa en los niveles de principios del siglo XXI.

Año 2100: Se crea el estado mundial Pangea, en honor al continente único que se cree que existió entre las eras Paleozoica y Mesozoica, y cómo símbolo de la unidad mundial.

Nota: Las preguntas no son ni cómo ni cuándo llegaremos a esta situación. La única pregunta que cabe es si conseguiremos llegar sin que nos autodestruyamos antes. ¿Acaso la Humanidad tiene un plan?

lunes, 25 de octubre de 2010

Apenas divagando sobre el estado del mundo

Un brillante gestor estadounidense pronunció un discurso el 5 de Octubre de 2002, poco más de un año después de los atentados contra las torres gemelas, advirtiendo de “la amenaza iraquí” (http://www.retoricas.com/2009/06/la-amenaza-del-regimen-de-saddam.html). Una suerte de "amenaza fantasma hollywoodiana".

Recuerdo que me había quedado entonces con cara de: ¿¿¿???

¿Qué tenía que ver Irak con los atentados sufridos en 2001? La única similitud entre Irak y Afganistán era que eran países con fuerte presencia musulmana. Uhmmm … ahora lo entiendo… ¿Qué estaba buscando Estados Unidos allí si su problema principal era otro? ¿Cómo es que tantos dirigentes de otros países, tantos periódicos, tantos ciudadanos apoyasen un discurso, de alguien que había ganado unas elecciones “de aquella manera”, que no venía a cuento de nada, basado en argumentos que solo podían ser sustentados por información del ejército americano y que nadie más disponía de cualquier indicio? ¿Será que era porqué el Gran Hermano dijo que Irak era malo también para sus amigos?

Por aquél entonces aún no existía facebook y no estaba claro quién estaba en la lista de amigos de EEUU, por lo que se recurrió a la tradicional reunión presencial, con fotos de periodistas, en las Azores. Hoy es bien sabido que los lobbies del petróleo y de las armas movieron sus títeres, nada menos que los máximos representantes de países que, por un poco de glamour y en un gigantesco efecto dominó de alto nivel, podían quizás ejercer una mejor influencia sobre otros representantes de países menos afines a claudicar con los intereses estadounidenses, para perpetuar y ampliar su poder. Noble interés el de los cabecillas de esos lobbies que, después de tener importantes dificultades en convencer sobre las bondades del despliegue, como habían soñado, del escudo antimisiles “mundial” contra los estados tiranos, tenían que mantener como objetivo principal sacar lo suyo adelante, hacer lo que haya que hacer, mover a todo un planeta en la sombra y al final obtener el gran reconocimiento de los suyos, de su pequeño mundo, no tanto por haber conseguido los objetivos iniciales propuestos en toda su plenitud pero por haberse esforzado incansablemente por ellos, con el pequeño coste de al menos 7 años de guerra, la vida de 110.000 iraquíes, 60% civiles, y más de 4.000 militares, según lo que se ha dado cuenta el ejército americano y ahora accesible en Wikileaks (http://wikileaks.org/), o los 650.000 iraquíes según otras fuentes, cuya filtración añadirá muertes no valoradas en el primer recuento.

Todo esto sin hablar de otro efecto, el mariposa, ésta vez no esperado, consumado en los atentados de Madrid y Londres, y en los inúmeros atentados, menos mediáticos, en Irak, Paquistán, India, Afganistán, Turquía y buena parte del mundo árabe. La inseguridad que el mundo rico cree vivir hoy ha permitido darles la razón: de que sus intereses son más importantes que todo eso. En Europa, los dirigentes de nuestros países, los que habían claudicado directamente y los que no, han agradecido a los cabecillas de los lobbies americanos, poco tiempo después del inicio de la enésima versión de la Guerra de Irak, poniendo al anfitrión de las Azores en el puesto número uno de ejecutor de las políticas europeas, dando perfil a la antesala del proyecto europeo, hecho realidad, que estaba realmente en la mente de nuestros dirigentes, y tildando de idealistas y soñadores aquellos que pretendían una unión más profunda basada en la solidaridad, ética, derechos humanos y con un marcado acento social.

Todo esto ha permitido dividir al mundo entre árabes y no árabes, dando la sensación de ser una confrontación entre civilizaciones, y por ello algunos, quizás ingenuamente, han buscado las alianzas de éstas, ayudando a que otros no tuviesen que decir abiertamente lo que querían que pareciera: un conflicto de religiones, con el fin de ampliar el sacrosanto presupuesto de defensa estadounidense y primar las empresas petroleras mejor posicionadas en el mapa, más que geopolítico, de prospecciones geológicas. Todo esto por un puñado de prestigio entre los suyos, construído a base de arrogancia y prepotencia sobre los que consideraban débiles, susceptibles de encarnar lo que han llamado de daños colaterales. Solo para que algunos sean, en definitiva, “populares”.

El conflicto israelo-palestino, el verdadero conflicto de religiones existente en el mundo, patrocinado hasta finales del siglo XX en exclusiva por extremistas israelíes y árabes, y cuya falta de resolución ya empezaba a cansar a todo el planeta, se había quedado pequeño para este grupo de narcisistas en la sombra, y debería ser catapultado por enésima vez para transferir la tensión necesaria al resto del mundo, con base en los nuevos acontecimientos del siglo XXI. Cualquier atisbo de encuentro entre ambas partes debería ser aniquilado, preferentemente de forma aceptable para la opinión pública, y de no ser posible, de forma implacable, como se ha visto ante el peligro extremo de la famosa flotilla contra el embargo a Gaza, de tal manera que no exista nunca la posibilidad de que los ciudadanos del mundo empiecen a ver las cosas grises y vuelvan a posicionarse entre el negro y el blanco, porque al parecer, de alguna manera, ese conflicto también va con ellos.

La última novedad es la posible creación de un estado independiente palestino, con la falsa esperanza de que traiga definitivamente la paz. Cómo deseo de Navidad no está mal pedir la paz en el mundo. Si se consigue, en las siguientes navidades, habría que pedir que se mantenga. ¿Quién tiene razón sobre la propiedad de la tierra, la eterna prometida, cuando ésta se estuvo repartiendo, a base de guerras, entre unos y otros a lo largo de siglos? Personalmente no veo más solución que un Estado único, laico, con un gobierno paritario entre israelíes y palestinos, que abdique de ser militar a ser policial, que garantice la igualdad de oportunidades y acceso a los recursos a cualquiera de sus ciudadanos, que castigue a los radicales e instigadores de la violencia, hasta el punto justo en que el conjunto de esa sociedad de israelís y palestinos vea más similitudes entre sí que con aquellos.

Parece claro el camino. Si controlas al líder controlas al grupo. Parece entonces claro que lo que hay que controlar es ese pequeño grupo de poderosos narcisistas americanos, que poco tienen que ver con la sociedad americana en general. Aquellos que se han llamado a sí mismos los nuevos Mesías, que activan y desactivan guerras santas a lo largo y ancho del mundo. Así sea Su voluntad.

Y así vamos en Europa: siguiendo en coro la corriente de un pequeño grupo de iluminados al otro lado del atlántico, ampliando nuestras medidas de seguridad a cualquiera que parezca diferente, con nuestros dirigentes poniendo tierra en nuestro orgullo común sobre el Poder Blando, diciendo que la integración de los extranjeros ha sido un fracaso sin aportar ni una única solución para que sea un éxito, estimulando políticas de deportación masivas de los diferentes, intentando acentuar los valores católicos de Europa, etc. Señores, todo el sur de Europa lleva sangre negra en las venas, como decía Dennis Hopper al mafioso Christopher Walken en True Romance (http://www.youtube.com/watch?v=kXjcf47y-zk), lo que humilló, desgraciadamente como era de esperar, a este último. Sintonizad una radio cualquiera en Marrakesh y os parecerá flamenco en estado puro. No es que se hayan ido y ahora están volviendo, nosotros también somos ellos. ¿Acaso estamos sacando el polvo a viejas teorías sobre pureza de razas? Si no nacemos con perjuicios ¿quién nos los está inculcando ahora?

Para que los nuevos extranjeros se integren en una sociedad, lo que ven debe gustarles, y para que la sociedad les integre, también. Se podrá imponer lo que se quiera pero, al final solo vale el convencimiento mutuo de que se ha llegado a un acuerdo justo para todos y trazar un camino conjunto a seguir, probablemente con costumbres mixtas.

Estoy contra la política del miedo que se quiere que prevalezca para hacer valer los intereses de algunos. Me da igual ver minaretes por la ciudad o las catedrales del consumo plagadas de Mc Donald’s. Me da igual ver pañuelos islámicos o pantalones rotos. O Europa empieza a pensar por sí misma, a expandir su Poder Blando y a levantar medidas de seguridad contra los falsos Mesías o no habrá Mesías que nos salve a todos.