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domingo, 19 de agosto de 2012

El Sur de Europa: Paisaje de Tierra Quemada

“Peor que no saber es saber lo que no es cierto”
 
Puede parecer un milenario proverbio chino pero debo confesar que lo he oído el otro día en una película americana para adolescentes y básicamente me pareció interesante. A pesar de la simplicidad argumental de dicha frase y de la fuente que la originó para que de ese modo merezca colarse en medio de reflexiones sobre temas importantes de nuestra actualidad que deseo expresar, debo decir que, para justificar mis escritos, una de las misiones de cada uno en la vida es intentar encontrar explicaciones para aquello que nos afecta, excusándonos siempre, por motivos de respeto a los demás y de tranquilidad de consciencia, de no ser totalmente imparciales en nuestras conclusiones, pero con el alma intacto por haberlo intentado con todas nuestras fuerzas.

Para todas las preguntas que aun me hago hoy día sobre todo lo relevante que ha pasado en los últimos tiempos es fundamental que la respuesta final y acción provenga del Estado. En contra de la creencia neoliberal el mercado no es eficiente. Más que nada porque no todos los actores del mercado controlan los recursos o tienen el poder de comunicación y convicción para arrastrar a los demás hacia la consecución de sus propios intereses. Si el pirómano grita fuego es mejor correr. A los que están despistados y no escuchan los avisos, concentrados en labores menos importantes como trabajar y dar una vida digna a sus familias, se les llama daños colaterales.

Mientras tanto la vida sigue y en España seguimos a vueltas con la prima de riesgo. Dicen que se trata del diferencial de intereses que paga España y el que paga Alemania. Yo estoy convencido de que, a pesar de que se dispara por culpa de los pirómanos del mercado, parte de lo que representa se explica por el diferencial de percepción de seriedad entre España y Alemania. Y de eso tenemos solamente la culpa nosotros mismos.

Hemos permitido que nuestros políticos malgastasen de forma crónica durante años el dinero de nuestros impuestos tan duramente conseguido (aeropuertos sin tráfico, ayudas públicas a los grandes terratenientes, construcciones faraónicas con dudoso provecho para la sociedad, captación ilícita de dinero público y un largo etc).

Cuando se pone en marcha cualquier proyecto de inversión pública hay que tener en cuenta que siempre debemos guardar una partida presupuestaria anual para el mantenimiento indefinido de la obra. Las obras se han hecho alegremente y a lo grande, sin reparos en captar durante la pasada década sumas ingentes de dinero barato por la entrada en el euro, que hacían felices a empresas, ciudadanos, políticos y especialmente a los corruptos mezclados en medio de todos ellos. Pero seguíamos votando a los populistas y delincuentes con corbata, a veces con mayoría absoluta. Más que nada porque alguna migaja de todo esto nos caía: uno por que tenía una pequeña empresa de construcción, el otro por que trabajaba de fontanero, al camarero que veía como aumentaba la afluencia de turistas por haberse construido aquella gran obra al lado del bar donde trabajaba, etc. El problema se da cuando la migaja no llega para pagar las cuentas que se nos presenta después.

Encima no nos gusta pagar impuestos y tratamos nuestros pequeños fraudes fiscales cuotidianos como simplezas, algo natural en la vida. La principal diferencia entre los que están arriba y los que están abajo es el monto de dinero individual evadido ya que el monto colectivo es muchísimo mayor entre los de abajo que los de arriba.

La crisis sigue queriéndose arrastrar a Grecia fuera de los cauces comunitarios. Como aquel que piensa que algunos deben morir para salvar a otros. Me da vergüenza ajena que haya tantas voces en Europa que quieran derrumbar de un plumazo a todo un proyecto tan difícilmente construido durante tantos años que evitaba que nos matásemos los unos a los otros y que creó un espíritu de solidaridad casi único en el mundo, que podría ser extrapolable a tantas otras zonas del planeta. Un magnifico y gigantesco poder blando de solidaridad. Entre todos estos, podríamos decir, discípulos del mal, que por razones diversas se han multiplicado y han alcanzado el máximo poder en sus países en los últimos años, se van a cargar el mayor proyecto colectivo de bienestar de la historia de la Humanidad. Tantos abajo están ahora mismo aplaudiéndoles, dispuestos a convertirse también ellos en sus discípulos.

Quisiera decir que con la crisis ya hemos aprendido la lección y que obraremos en consecuencia gritando con todas las fuerzas “¡Nunca Mais!”. Creo personalmente que deberíamos ya haberla aprendido. Pero algo de pesimismo se ha instaurado en mí y no estoy seguro de que esté pasando eso, a pesar de nuestro movimiento de indignados. A pesar de todo quisiera enviar un mensaje, con ánimo a que desde allende Pirineos se fíen de nosotros, y decir que aun estamos en fase de aprendizaje, intentando ponernos de pié después de tamaño mal trago, pero que nos levantaremos, porque tenemos capacidad para ello y porque aprendemos rápido.

Mientras tanto dejo en el aire algunas de las muchísimas preguntas que aun me hago y todas exclusivamente desde mi visión personal. No con la esperanza de encontrar brevemente las respuestas ni por que sean exclusivamente las más importantes, pero que me ayudan a reflexionar en voz alta sobre el mundo en que vivo y que quizás puedan hacer reflexionar a alguien más.

Después de 5 años de crisis aun me hago las siguientes preguntas:

BANCOS Y ASEGURADORAS

¿Se han tomado las medidas necesarias para que …

1) Nunca más los bancos adquieran o comercialicen a los pequeños inversores, libremente y de forma irresponsable, productos tan sofisticados, incomprensibles y de alto riesgo, que puedan afectar de forma endémica a todo el sistema financiero de un país o grupo de países?

2) En todo tipo de contratos de concesión de créditos se disponga de una base legal sobre el concepto de deuda sostenible y responsabilidad social, admitiendo la existencia de escenarios adversos futuros, y que impida que un exceso de crédito concedido ponga en riesgo las condiciones de vida básicas del deudor y de la sociedad en su conjunto caso se produzcan?

3) Las entidades financieras publiquen siempre, de forma tranparente y controlada por organismos oficiales, la valoración de sus activos a precios reales de mercado?

4) Los bancos cumplan siempre, incluso en situaciones de crisis en ciertos sectores económicos, con su principal obligación con la sociedad que es la de otorgar créditos a la economía productiva en general?

5) Que la declaración de la renta de todos los altos cargos de bancos y aseguradoras y que las cuentas anuales de esas compañías se hagan públicas en internet, para evitar la opacidad de sus gestiones que pueden afectar a toda la economía?

6) La supervisión de bancos y aseguradoras se haga por organismos independientes a nivel europeo para evitar las trifulcas asociadas a los dirigentes públicos locales?

Después de 3 décadas y media de democracia en España aun me hago las siguientes preguntas:

MERCADO LABORAL Y AYUDAS PÚBLICAS

¿Se han tomado las medidas necesarias para que …

7) Se incentiven o penalicen las empresas, a través de los tributos, para que mejoren sus tasas individuales de contratación de forma a que se ajusten a las capacidades financieras de cada una de ellas?

8) El Estado absorba en forma de empleos públicos, ofrezca trabajos en sectores privados que no encuentra trabajadores disponibles o estipule obligatoriamente actividades de apoyo comunitario o de formación como contrapartida de subsidios de desempleo, actuando como regulador del mercado laboral y garante del intercambio natural entre servicios prestados y capital, a aquellos que han perdido su trabajo en el sector privado?

9) Las ayudas a las empresas privadas se hagan bajo estrictos criterios de inversión que busquen la garantía del retorno durante un periodo en forma de sueldos y conocimiento para la sociedad.

10) Esté prohibido por ley que la diferencia entre el sueldo más bajo y el más alto en una empresa no rebase nunca un tope mínimamente ético?

SECTOR PÚBLICO

¿Se han tomado las medidas necesarias para que …

11) Los cargos políticos en el sector publico se reduzcan al mínimo estrictamente necesario?

12) Los cargos políticos no puedan ser acumulados con otros cargos de índole pública o privada, a no ser que se ejerzan ambos a tiempo parcial, sin que el sueldo conjunto supere el establecido legal para las funciones a tiempo completo para el cargo ocupado en la función pública y sin que haya incompatibilidad legal de funciones, evitando así el tráfico de influencias?

13) Los sueldos de cargos políticos y el de sus familiares directos sean publicados de forma transparente para la sociedad, con el objetivo de que se elimine el menor atisbo de dudas sobre su integridad, y que los sueldos máximos dispongan de unos topes admitidos por la sociedad para cada función?

14) Exista un control total sobre la creación de cargos públicos y la contratación de personal basado exclusivamente en criterios de formación académica, conocimientos y experiencia profesional, evitando contundentemente el clientelismo partidista?

15) Las obras públicas se hagan bajo criterios fiables, estrictos y supervisados de forma independiente, de viabilidad y rentabilidad general de la población en sentido amplio, según parámetros económicos de largo plazo?

16) La adjudicación de obras públicas se rija bajo criterios que impidan que los concursos se ganen a través de sobornos, influencias y reglas en la sombra de concertación de precios ofertados entre las empresas participantes?

17) Sea más oneroso, a nivel de sanciones fiscales y penales, la práctica de actos corruptos para un cargo público que al resto de ciudadanos medios, debido al acceso al inmenso volumen de dinero que los ciudadanos concedemos al Estado para que lo retorne en forma de bienestar común?

18) Se cree un Observatorio independiente para que supervise la Calidad, Eficiencia, Transparencia y el Estado de la Corrupción en los servicios públicos?

PARTICIPACIÓN POPULAR

¿Se han tomado las medidas necesarias para que …

19) La sociedad pueda ser partícipe, a través de referéndums de carácter regular, y posiblemente obligatorio, a lo largo del año, sin necesidad de que sean vinculantes en su gran mayoría, para que los dirigentes públicos puedan tomar sus decisiones conociendo de primera mano la opinión de los ciudadanos sobre sus potenciales y específicos actos políticos, en lugar de que se avale solamente con un cheque en blanco toda una prometida política de 4 años?

IGLESIA

¿Se han tomado las medidas necesarias para que …

20) La Iglesia católica sea tratada como cualquier otra religión, aunque que se le agradezca las funciones sociales y no religiosas que ejerce sobre los ciudadanos, pero que estas funciones deben ser principalmente de competencia del Estado, y que deberá tener un trato fiscal sobre su patrimonio ante la ley como cualquier otra organización de estructura legal similar?

LENGUA

¿Se han tomado las medidas necesarias para que …

21) El Instituto Cervantes se convierta en un símbolo mundial de las lenguas españolas, y no solo de la lengua castellana, tratando en igualdad de condiciones a las demás lenguas oficiales de España, habladas por millones de sus ciudadanos?

22) Sean enseñadas en todo el espectro del país todas las lenguas de España de forma obligatoria para que se genere un verdadero conocimiento colectivo de país que potencialmente desemboque en un aprecio de todos por todos en el ambito nacional?

FINANCIACIÓN DEL ESTADO

¿Se han tomado las medidas necesarias para que …

23) Se haga una cartera de servicios públicos mínimos, que deben ser iguales para todos los ciudadanos del Estado y que sean obligatoriamente garantizada su financiación por todos los distintos niveles de administración del Estado?

24) Se haga una cartera de inversiones básica de infraestructuras y de apoyo a la actividad económica en las regiones que no disponen de los ingresos suficientes para cubrir los servicios públicos mínimos, obligatoriamente consensuada con y financiada por los distintos niveles de administración del Estado, para que estas regiones puedan permitirse financiarlos por su propia cuenta en el futuro?

25) Se haga una cartera de inversiones en I+D+i básica en el país, estable a lo largo de los años, ajena a los vayvienes económicos, que apueste por modelos productivos que generen alto valor añadido?

26) El Estado pueda invertir, participar e intervenir en la gestión de empresas de sectores cruciales de la economía, como la banca, la energía y el medio ambiente, tal como lo hace en otros sectores clave como la educación y sanidad?

FRANQUISMO

¿Se han tomado las medidas necesarias para que …

27) Se erradique definitivamente la consciencia condescendiente con la época ditactorial en gran parte de la población española, así como su enaltecimiento terrorista a traves del mantenimiento de placas y otros simbolos que impregnan aún el territorio?

Después de más de 5 décadas de construcción europea y de más de una década de creación del Euro aun me hago las siguientes preguntas:

EUROPA

¿Se han tomado las medidas necesarias para que …

28) Se cree definitivamente los Estados Unidos de Europa, con un poder único y central electo por sufragio universal por los ciudadanos europeos?

29) Se vislumbre una verdadera cesión de poderes a los organismos europeos, en materia de política internacional, para crear una voz única europea en todos los organismos internacionales en que estén representados actualmente por cada uno de los países europeos?

30) Se cree una central de compras europea de energía que permita disminuir la factura energética en toda la Unión Europea?

31) Se practique un embargo financiero a los paraísos fiscales o detentores de un estricto secreto bancario, prohibiendo a todas las empresas ubicadas en Europa que operen directa o indirectamente con esos países, bajo la posible acusación de grave violación de las leyes contra el fraude fiscal?

El tiempo pasa. A veces no podemos contener las ansias de obtener rápidamente las respuestas que queremos oír. Solo espero que no tarde mucho.

jueves, 15 de marzo de 2012

El (posible) Futuro de Europa: ¿Una nueva Revolución Francesa?

 ¿Porqué no hablar de la creación de un banco distinto? Hablo de un banco comercial, no un banco central o de inversiones. Un banco que no tenga como objetivo ganancias gigantescas, rápidas y fáciles. Que sea ético y que sirva a la sociedad. Que el riesgo de inversión en sus clientes solo sea compensado con avales que no supongan hipotecar la vida de los que no han podido cumplir con sus obligaciones, por lo que sus decisiones de inversión serán muy bien ponderadas antes de que se tomen. Que su negocio se centre en la economía productiva, en las startups, y que se aleje de productos de ingeniería financiera o de corto plazo en los mercados de capitales. Que sus inversiones tengan carácter de largo plazo y que exija de sus empresas clientes responsabilidad social y corporativa. Un banco que fuera participado exclusivamente por 27 Estados, cuyo poder de gestión y decisión se basara en las cuotas que cada estado quisiera o pudiera  aportar. Un banco que se permita el lujo de poder financiar las economías cuando ningún otro banco más quiera o pueda hacerlo, porque no se dejaría contaminar por las males praxis de otros. ¡Un banco Europeo!

¿Queremos conocer bien que nuevas políticas sociales de atención a los excluidos está aplicando Francia? Hay que leer o ver las noticias en periódicos o televisiones francesas. ¿Queremos conocer bien cuánto de duros son los ajustes que sufre el pueblo griego? Hay leer o ver las noticias en periódicos o televisiones griegas. ¿Queremos conocer bien las propuestas de mejoras educativas en Finlandia? Hay que leer o ver las noticias en periódicos o televisiones finlandesas. Los medios de comunicación europeos, por lo general, mantienen desde siempre un carácter muy localista. Solo lo más relevante de lo que ocurre fuera de nuestras fronteras nacionales está disponible en los medios de comunicación locales pero no se acaba de conocer lo que verderamente importa a los ciudadanos de otras comunidades distintas a la nuestra. Creo que hay una necesidad de medios de comunicación transfronterizos y de ámbito europeo. ¿Alguien puede verdaderamente decirme cuál es el problema que más le preocupa a la sociedad lituana y si tiene algo en común con el problema que más afecta mi sociedad? Si Europa tiene un mensaje que transmitir debe disponer de medios de alcance europeo. Debemos conocer mejor a nuestros compañeros de viaje para que sintamos empatía por ellos. Estoy seguro que habrá mil y una maneras distintas de llevar tal proyecto a cabo sin comentárselo a Berlusconi.



Dudas europeas, respuestas europeas. ¿Quiere Europa un gobierno europeo? ¿Qué tipo de autoridad quieren los europeos trasladar de la política de ámbito nacional al ámbito europeo? ¿Dejamos que sean los estados con fronteras europeas exteriores los que controlen los flujos migratorios o sería mejor que los costes y equipos humanos y técnicos destinados a ello fuesen repartidos entre todos? ¿Cómo queremos que sean los flujos migratorios europeos, cuyas necesidades de futuro varían de país a país, en un espacio Schengen? ¿Qué políticas queremos que sean obligatoriamente un común denominador a todos los estados europeos? ¿En Europa debemos invertir más en tanques o en mantequilla? ¿Cómo repartimos esos costes? ¿Hasta dónde podemos llegar como europeos y qué objetivos nos trazamos en conjunto? ¿Cómo se controla el cumplimiento de los objetivos europeos? ¿Son éticos y justos los objetivos europeos que nos proponemos? Cómo nadie me lo ha preguntado, supongo que han decidido correctamente por mí. Menos mal que tengo una fe ciega en el proyecto europeo actual. O al menos eso es lo que piensan de mí mis políticos nacionales que son los que se encargan de negociar “en Europa” las políticas que les convienen para garantizar sus votos locales. Ya nos dirán lo que han podido hacer. No existen políticos que defiendan  políticas con la finalidad de garantizar votos para ellos en el espectro europeo. No existen partidos verdaremente europeos. À parte de la decisión de montar algún tipo de unión de estados por la conveniencia económica en un mundo globalizado, no tenemos a nadie más interesado, desde la creación de la moneda única, en una verdadera unión en cuestión de valores y solidaridad. Europa no es un país. Hemos construido una Europa de vecinos que se esfuerzan por mantener el respeto mutuo pero no una familia dispuesta a ayudarse entre sí, con el objetivo de que todos salgan adelante, donde también tiene cabida los estirones de orejas y las caricias fraternales. Si los votos de algún ministro del interior alemán dependieran en parte de los griegos, y de otros que les apoyen, es posible que más de uno en su lugar se mordería la lengua. Consultas a escala europea. Gobierno europeo. Sufragio universal europeo.



Han pasado más de 60 años desde la Comunidad Europea del Carbón y Acero. Hace pocos años parecía que lo más difícil se había resuelto, después de tan largo tiempo. Eurovisión nos acercaba al sueño europeo. No me pasaba por la cabeza que Europa terminaría en Eurovisión. Nos hemos ampliado a leste para conseguir más mercado. Invitamos los amigos a cenar en casa, teniendo la casa hecha un asco, y después nos quejamos que no usan los portavasos. Hemos hecho todo al revés. Deberíamos haber arreglado la casa antes. Hemos dado la sensación de haberles tratado como convidados de piedra. Yo, personalmente, en mis sueños juveniles pensaba en una “Europa” que contase un día con Rusia, Turquía, Túnez, Marruecos e incluso Israel. Soñaba con una Europa que fuera símbolo mundial indiscutible de la justicia y solidaridad. Que fuera un modelo de éxito al que todos quisiesen adherirse con entusiasmo. La fuerza de la razón. No quiero que ese sueño se vuelva una minúscula imagen borrosa en los confines de mi mente. Se hace necesaria una pacifica primavera europea para encender la llama con fuerza. Se hace necesario un clamor popular de millones de europeos en la calle, unidos en valores, gritando “Una Europa por todos y todos por una Europa”. Pásalo, por favor.



Con la Revolución Francesa los individuos de las capas más modestas lucharon y pudieron aspirar a subir escalones en la jerarquía social y hacer oír su voz, bajo el lema “Liberté, Égalité et Fraternité. Es posible que hoy haya llegado la hora de dar el paso.

sábado, 5 de febrero de 2011

“Angela Merkel for President”… “de Europa!!???”: La crisis que se ha convertido en una oportunidad

Quién diría, hace poco tiempo, que estos días la Unión Europea estaría hablando de la necesidad de una convergencia, entre los países integrantes de ésta, en los sistemas de pensiones, que por un lado garanticen principalmente la viabilidad a largo plazo de éstas, pero que por otra parte, al nivelar la edad de jubilación en el espacio europeo, permiten reducir los agravios comparativos entre unos ciudadanos, pertenecientes a países receptores netos de fondos comunitarios, que recogen con menos años de vida laboral los beneficios de su sistema de pensiones, que otros ciudadanos, pertenecientes a otros países que son contribuyentes netos de los fondos comunitarios.

Quién diría que se estaría discutiendo a nivel europeo, ahora mismo, a que se establezcan por ley, o a través de las respectivas constituciones nacionales, límites máximos de endeudamiento de las administraciones nacionales, y por ende de las administraciones regionales en los países dónde hay un mayor grado de descentralización fiscal, como el caso de España.

Y que estaríamos ahora emprendiendo en España la reforma de las cajas de ahorros, cuyo sector es el origen de la crisis que se trasladó a la economía real, para garantizar que el sistema financiero quede menos atomizado y más saneado en el futuro, aunque haya divergencias de opiniones entre los que dicen que las cajas deberían ser nacionalizadas o que se pasara de hecho a su privatización, a través de su conversión en bancos y que éstas pudiesen pasar a ser un bocado apetecible por los grandes bancos ya existentes en el país.

Que estaríamos hablando, en este exacto momento, parece ser que con un importante fondo de acción, como lo indica la urgencia de una próxima cumbre europea sobre este asunto en Marzo de este año, sobre la competitividad interna y externa de Europa, con ideas y propuestas concretas sobre la mesa, que parecen algo más que las palabras vacías del Proceso de Lisboa del 2000 dónde el Consejo Europeo se marcó el objetivo de convertir la economía de la Unión en «la economía del conocimiento más competitiva y dinámica del mundo, antes del 2010, capaz de un crecimiento económico duradero acompañado por una mejora cuantitativa y cualitativa del empleo y una mayor cohesión social». El 2010 ya es pasado. ¿Alguien ha visto algo de eso?

Bueno, ahora hablamos de que se vinculen los salarios a la productividad y beneficios de las empresas y no tanto a la inflación, como en ciertos países, y que se armonice la base imponible del Impuesto de Sociedades entre los distintos países Europeos. Desgraciadamente, a parte de todos los beneficios que nos ha traído el Euro, la competitividad de un país solo puede mejorar devaluando la moneda nacional, lo que con el Euro no es posible, o conteniendo los salarios, o despidiendo a trabajadores, o basando el modelo productivo en sectores de alto valor añadido que permitan elevar el nivel de exportaciones o finalmente incrementando el conocimiento del capital humano, a través de la formación continua.

Se habla de la conveniencia o no de la existencia de la emisión de deuda pública europea, los famosos bonos europeos, aunque Alemania, cuyos bonos son el principal referente del mercado europeo, y por los cuales el interés que se paga actualmente por sus emisiones sería probablemente apreciablemente más bajo si fuera comparado con lo que sería caso se incluyesen las deudas de otros países con menor reputación y solvencia. Alemania, en ese caso, habla que ocurriría una “socialización” de la deuda de los demás, por lo que de momento cree más conveniente que cada cual aguante su palo, aunque haya el riesgo de ataques especulativos a la deuda soberana de ciertos países y por consecuencia a la estabilidad del Euro y de los países que lo adhirieron. Aún así, Alemania espera que esos ataques puedan reducirse en el futuro si ahora convence a los países más expuestos a ellos que tomen medidas creíbles, y duras para sus poblaciones, para prevenirlos. Probablemente a los países contribuyentes netos al erario de la Unión les resulta más barato una ampliación de un fondo de rescate para países en dificultades, que podría utilizarse o no, que la emisión de bonos europeos. Yo no he hecho las cuentas pero me parece que la cosa va por ahí.


Vemos un mayor contacto y sincronización entre los sindicatos españoles y los demás homólogos europeos para intentar combatir lo que les parecen políticas esencialmente europeas que van contra sus intereses. Me gustaría ver en ello la semilla que permita la formación de grandes y poderosos sindicatos europeos que luchen por los intereses transnacionales en Europa, porque las políticas laborales se han vuelto más europeas que nacionales y porque creo que un gran número de sindicatos en Europa que interceden solamente por los intereses de los trabajadores de cada país, por veces incompatibles entre sí, es ineficiente ante la mayor unidad que presentan las patronales.

Quizá echemos de menos que no se hable con rotundidad del estado de la educación y de su convergencia con los sistemas más eficientes de Europa en ese campo. Ese es un verdadero motor de la competitividad. Turquía, Malta, Portugal y España son los países con mayor tasa de abandono escolar en Europa, o en otras palabras, los máximos generadores de la generación "Ni-Ni", que posiblemente engordarán las estadísticas de paro de la próxima crisis, que difícilmente desarrollarán un trabajo de alto valor añadido que pueda competir a nivel internacional, por su deficiente nivel de cualificación, y a los que probablemente los servicios sociales deberán hacer un mayor dispendio para atenderles en el futuro, en lugar de que sean ellos quienes finalmente contribuyan a la financiación de dichos servicios (J.F.K.: “No te preguntes que puede hacer tu país por ti, sino que puedes hacer tú por tú país”). ¿Cómo pueden nuestros jóvenes abandonar de forma temprana los estudios cuando para tener opciones de disponer de beneficios en un mundo “globalizado” deben competir con otros jóvenes que van mucho más allá en su esfuerzo y que están quizás a miles de kilómetros de distancia?

Quizá echemos también de menos planes europeos que apuesten por el desarrollo firme, con plazos concretos que se lleven imperiosamente a cabo, de las tecnologías de la información, de la biomedicina, de las energías renovables.

Quizá echemos de menos un mayor compromiso en reformar el mercado financiero, y porqué no el de materias primas, europeo y mundial, especialmente el de futuros, en el que las grandes corporaciones disponen del poder real, después de una “conference call” interna, para hacer fluctuar brusca y profundamente el precio actual de los productos, arrastrando consigo a todo el mercado, según les convenga en un determinado momento elevar sus potenciales beneficios por volumen o por margen. No hemos visto que se estén dando pasos importantes en evitar una crisis similar en el futuro, ya que, como dice el ex presidente del gobierno español, Felipe González, en su artículo de ayer en El País ( ver http://www.elpais.com/articulo/opinion/Davos/politica/elpepuopi/20110204elpepiopi_5/Tes ), “los felices rescatados con dinero público” y causantes principales de esta grave crisis que seguimos sufriendo, léase bancos, vienen ahora, cuya percepción general es de cierto aire de “chulería”, imponiendo a los gobiernos que les rescataron que tomen medidas de ajuste fiscal severas para que ellos se permitan no arruinarles.

Quizá eche menos eso, un mayor control sobre los estratosféricos beneficios poco éticos de los altos ejecutivos de empresas en pérdidas, que han tenido como la más brillante idea para reflotar a la empresa, la de despedir a un numero ingente de trabajadores. Echo también en falta que se mantenga enterrada, y bien enterrada, la famosa idea de Tobin que tiene por objeto la aplicación de una pequeña tasa en las transacciones financieras internacionales, para estimular la reducción de los movimientos con carácter puramente especulativo.

Pero lo bueno, y lo principal, de lo que está ocurriendo ahora mismo en Europa es que estamos finalmente todos los países empeñados, de forma constructiva, en buscar soluciones conjuntas a problemas reales que difícilmente podrían ser solventados por cada país por separado. Lo bueno, y lo principal, es que, nos guste, más o menos, las propuestas que están encima de la mesa europea, al final parece que llegaremos a soluciones concretas, que no serán las mejores para ningún país específico, pero que seguramente serán buenas para el conjunto de la Unión. Los europeos hemos pasado por un proceso de acercamiento monetario, estamos engendrando un incipiente proceso de acercamiento económico y, quizás en un futuro, podamos ver un acercamiento político en Europa. Todo esto está ocurriendo en este momento gracias al empeño, estemos o no de acuerdo con sus tendencias políticas, con su forma o fondo, llevada por las circunstancias, por el miedo, por su valentía, o simplemente para preservar su electorado concreto o su puesto de trabajo, a la Canciller Angela Merkel, que está capitaneando este proceso como un verdadero líder europeo. Un líder europeo al que, muchos europeístas, nos gustaría poder votar libre y democráticamente en un futuro estado federal (cuyas fronteras no tienen que coincidir exactamente con las fronteras de los actuales países).

Todo es empezar y lo imposible de hoy será posible mañana.

lunes, 16 de agosto de 2010

El Niño que Dibujaba y Desdibujaba Fronteras en un Trozo de Papel: La Europa de las Fronteras Cambiantes

Desde que el Hombre tiene conocimiento de su existencia su Historia se caracterizó por enfrentamientos entre iguales en la lucha por el territorio y sus recursos. También se caracterizó por la subyugación del grupo de los vencidos al grupo de los vencedores, siendo que los primeros han tenido que asumir la cultura dominante, les gustara o no. Los vencidos han tenido que aceptar de los vencedores las leyes por éstos impuestas, justas o no. Han tenido que aceptar también el acceso al territorio y a los recursos, abundantes o no, que les era permitido. Han tenido además que renunciar, parcialmente o no, a las costumbres y tradiciones que su grupo expresaba, con mayor o menor entusiasmo por cada uno de sus integrantes, y remplazarlos, quizás, por las costumbres y tradiciones de los vencedores.

Imaginemos por un instante que, los habitantes del pequeño territorio donde uno vive - digamos por ejemplo un municipio de algún país europeo, ese pequeño trozo de tierra que nos es familiar, con gentes que nos conocen, por contacto directo o de vista, o que simplemente les parece que nos conocen, por que se ven reflejados en nuestra manera de vestir, de hablar, de interactuar con los demás, que conocen casi tan bien como nosotros las tierras y lugares por donde nos desplazamos con frecuencia, que son capaces de identificar un objeto, una estatua, una marca, un árbol, por donde pasamos, o cualquier otra pequeña referencia en algún sitio que creíamos imperceptible para los demás – pudiesen escoger democráticamente en que territorio más amplio, actualmente constituido de forma oficial, quieren que su municipio se integre, ya sea por lazos culturales, por acceso a los recursos, por valorar la estructura administrativa o admirar su marco legal.

Si seguimos imaginando podemos pensar que, nuestro pequeño municipio, puede decidir si se quiere integrar en un mayor grado con otro municipio, con otra comarca, provincia, con otra región y - ¿por qué no? – con cualquiera de esas estructuras en otro país. Es posible que el resultado sea que el territorio donde quiera integrarse no coincida con el territorio administrativo en que el municipio está actualmente integrado, ni en su forma municipal, ni comarcal, ni provincial, ni regional, ni estatal. ¿Sería posible la construcción del ordenamiento territorial y jurídico desde abajo hacia arriba? ¿Sería posible conseguirlo sin una gota de sangre derramada en el intento, al contrario de cómo lo ha demostrado y sigue demostrando nuestra Historia?

¿Ciencia ficción? Veamos:

Las Ventajas

Si mantenemos nuestra imaginación activa podemos suponer que una mayor integración, en cualquier nivel, con otro territorio distinto no debe significar propiamente una escisión del territorio actual. Más que dejar a una novia por otra, podríamos hablar de ampliar el grupo de amigos, donde podemos compartir experiencias, aprender y ayudarnos mutuamente. Hablamos de desdoblar, caso se desee, la estructura jurídica de la cual nuestro pequeño territorio depende actualmente, y reorganizar las competencias entre distintos niveles de organización territorial homólogos, iguales o superiores, para crear un marco específico, cuya gestión afecte exclusivamente a nuestro municipio. En nuestro ejemplo el municipio podría decidir hasta que ámbito territorial máximo quiere que exista un acuerdo (entre el municipio en si y el municipio deseado, entre la comarca y la comarca deseada en integrarse, o la provincia de la comarca y la provincia deseada en integrarse, entre su región y la deseada, etc) para que se creen leyes, hasta los niveles requeridos, que afecten exclusivamente a los habitantes de ese pequeño territorio y reflejen el deseo de unión de un pueblo con otro. El municipio de nuestra imaginación podría ser, en definitiva, la intersección de estructuras territoriales distintas.

Para el territorio que recibe una propuesta de integración por parte de otro puede ser un verdadero honor que se considere su marco legal o cultural atrayente. Eso quiere decir que su modelo organizativo es válido para otros y que le admiran por ello.

Además sería posible ver gobiernos provinciales, regionales y estatales esforzándose para que ciertas comarcas potencialmente rebeldes, dejen de serlo, utilizando argumentos de potencial interés para ellas.

Lejos de la cerrazón cultural que generan ciertos comportamientos, habituales en la Historia, de vencedores y vencidos, dónde unos consideran como suyos ciertos territorios más cercanos a otros y la voluntad de los primeros debe prevalecer sobre los segundos, propiciando de esa manera ciertas ganas colectivas de nos apartarnos los unos de los otros, donde acabamos por ver más los defectos en los demás que sus virtudes, y por consecuencia dejamos de aprender y evolucionar, se pretende dar una vuelta de tuerca en la dirección, que parece inevitable, en la que van nuestras sociedades actualmente, vitalizando más el arte de convencer que de imponer.

Los Inconvenientes

Para el territorio más amplio al cual el municipio de nuestra historia se encuentra actualmente integrado puede parecer que se le desdeña caso desee integrarse en otro distinto y no debería ser ese el caso. Además en términos financieros un municipio podría tener excedente de recursos propios o escasez de ellos y puede que se creen inevitablemente fricciones cuando alguien tiene que compartir beneficios propios con otros o cuando debe asumir costes de otros (un profesor de Creación de Empresas decía que lo último en que hay que pensar para crear una es en el dinero. “Si la idea es clarísimamente buena, aunque no tengas dinero, cualquiera que lo tenga te lo financiará.” Aún no he podido comprobar personalmente la veracidad de esa afirmación, no tanto por la falta de ideas pero por falta de coraje para ponerlas en práctica).

Ahora viene la pregunta clave: ¿cómo trasladar a la realidad un deseo democrático de esta índole, de un pequeño grupo de habitantes cualquiera, y superar con éxito las enormes barreras, que vendrán, para llevar a cabo dicho cometido épico?

El cómo

No sé si dispongo de las respuestas más acertadas para salir de este berenjenal pero intentaré dibujar algunos garabatos que juntos quizás puedan tener algo de lógica:

• El primer y fundamental paso sería disponer de un Tratado a nivel europeo que, teniendo esa categoría, estaría por encima de las leyes nacionales, que permitiera una reorganización territorial, incluso entre Estados, desde las unidades territoriales más pequeñas en Europa y por consecuencia obligase a una reestructuración jurídica de los territorios afectados, cuyos efectos incidirían sobre estas pequeñas unidades territoriales.

• Todas los municipios o entidades territoriales afines de Europa deberían ser objeto de un referéndum en el que decidirían con qué territorios colindantes desearían integrarse (municipios, comarcas, provincias, regiones, países), que podría hacerse periódicamente, por ejemplo cada 20 o 30 años, teniendo en cuenta que a partir de entonces nuestros políticos y jueces necesitarían de algún tiempo más para, crear órganos de concierto, comparar las normas de territorios distintos y crear nuevas normas que converjan en lo que creen la voluntad popular de los municipios, a nivel social, cultural y de financiación, y finalmente permitir su entrada en vigor y aplicación, una vez dichas reglas fuesen aprobadas nuevamente en referéndum popular. Con un poco de suerte podríamos vivir la experiencia un par o tres veces en la vida.

• No sería conveniente que el territorio objeto del deseo de integración pudiese negarse a aceptar la integración o la tutela sobre un município que le desee y debe obligatoriamente empezar a trabajar con su territorio homologo, donde está actualmente incluida esa unidad territorial, para crear el nuevo marco legal para ella. Sería un esfuerzo titánico la primera vez pero la tendencia seria cada vez más homologar políticas entre territorios.

• Las unidades territoriales solo deberían exigir la integración en territorios contiguos a los territorios homólogos, en un nivel similar de competencias al de aquellas donde están actualmente integradas (por ejemplo un municipio desea que su provincia se integre con otra provincia colindante a la suya para que ambas compartan competencias y dispongan de un marco legal que rija en un nivel superior la vida del municipio), a no ser que haya elementos culturales importantes que les unan específicamente o que se traten de islas, que deberían tener un contexto específico. No tendría sentido, desde mi punto de vista, que una pequeña unidad territorial ubicada en Castilla La Mancha quisiera que su provincia se uniese con una hipotética provincia de Finlandia para que se pongan de acuerdo en políticas que le afecten.

• Por otra parte la organización territorial inicial, donde se incluye el municipio, nunca perdería su status pero sí lo podrían perder las subsecuentes organizaciones territoriales, de manera a evitar que los municipios fuesen tutelados por cada vez más participantes. Es decir, los habitantes de un municipio pueden querer dejar de ser tutelados por un territorio al que quisieran una vez estar integrados pero no deberán perder la tutela del territorio inicial que le tutela. La idea es que no haya escisiones del marco territorial actual y que siempre se busque la cooperación.

• La Unión Europea debería además crear un fondo que permitiera que una nueva situación territorial como la propuesta no provocara perdedores de facto, especialmente a nivel financiero, en la nueva estructura organizativa.

Actualmente hay quienes desean separarse de otros territorios, y por lo tanto dividirlos, pero muchas veces no aceptan la divisibilidad del suyo. Otros en cambio presumen de unión pero siempre desde de su posición dominante: “Puedes hacer todo lo que quieras siempre que sea exactamente lo que yo diga”.

En una Europa plagada de separatismos, tópicos, desconocimiento del vecino, con estructuras territoriales que no reflejan en muchos casos los deseos de sus ciudadanos, con tiques de imposición de culturas mayoritarias a minoritarias, sería interesante que se reorganizara de mejor forma, que hubiera un verdadero esfuerzo integrador a nivel político y ciudadano y que cada persona fuera partícipe en cómo hacerlo. Una verdadera reforma a la japonesa, de abajo hacia arriba.

Dejaríamos de hablar de separatismos o segregaciones territoriales ya que la propuesta se basa mayoritariamente en la ampliación de las tutelas y territorios.

Con toda la seguridad no dispongo de las respuestas a todas las preguntas de cómo llevar a cabo todo este planteamiento, quizá sea solo una idea sin sentido práctico, quizá no dispongo del conocimiento para desarrollarla, quizá existan otras mejores. Pero lo fundamental es que quizá haya sido una pequeña chispa en la mente de alguien que le permita ver el mundo de otra forma. Solo con esto ya ha valido la pena plantearla.

martes, 8 de junio de 2010

El futuro de Europa

Artículo escrito por Joseph S. Nye el 08/06/10 en la página web de http://www.project-syndicate.org/

Joseph S. Nye, Jr., a former US Assistant Secretary of Defense, is a professor at Harvard University and author of Soft Power: The Means to Success in World Politics.

CAMBRIDGE – En la primera mitad del siglo pasado, Europa se hizo pedazos en dos guerras y destruyó su papel fundamental en la política mundial. En la segunda mitad del siglo, unos dirigentes con amplitud de miras renunciaron a la venganza y fueron construyendo poco a poco las instituciones de la integración europea. La idea de que Francia y Alemania vuelvan a enfrentarse en combates parece imposible y el desarrollo de la Unión Europea ha intensificado en gran medida el atractivo de Europa y el poder blando en el mundo. Lamentablemente, ahora se está poniendo en entredicho ese histórico logro.

En mayo de 2010, los mercados financieros perdieron la confianza en la capacidad de Grecia para gestionar su déficit presupuestario y amortizar su deuda. Los temores a la quiebra empezaron a afectar a otros países, como, por ejemplo, Portugal y España, entre los 16 miembros de la zona del euro. La reacción de los gobiernos europeos, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional fue la de preparar un programa de rescate de emergencia de la zona del euro, que asciende a 700.000 millones de euros, para calmar las tormentas financieras.

Si bien esa intervención aportó un respiro temporal, la incertidumbre persiste en los mercados financieros. El mes pasado, la Canciller alemana, Angela Merkel, declaró que, si fracasa el euro, “no sólo fracasa la moneda... fracasará Europa y, con ella, la idea de la unidad europea”.

La unidad europea afronta ya limitaciones importantes. La integración fiscal es limitada. Las identidades nacionales siguen siendo más fuertes que una identidad europea común, pese a seis decenios de integración, y los intereses nacionales, pese a estar atenuados en comparación con el pasado, siguen contando.

La ampliación de la UE hasta 27 Estados (y han de ingresar más) significa que las instituciones europeas seguirán siendo probablemente sui generis y no es probable que produzcan una fuerte Europa federal ni un Estado único. La integración jurídica va en aumento y ha habido veredictos de los tribunales europeos que han obligado a los Estados miembros a cambiar políticas, pero la integración de los poderes legislativo y ejecutivo se ha quedado rezagada y, si bien Europa ha nombrado a un Presidente y una figura central para las relaciones exteriores, la política exterior y de defensa permanece integrada sólo en parte.

A lo largo de los decenios, Europa ha alternado entre un optimismo excesivo y accesos de “europesimismo”, como en el período actual. Como dijo recientemente el periodista Marcus Walker, Europa “debía llegar a la mayoría de edad como protagonista en el escenario mundial, fortalecida por el Tratado de Lisboa. En cambio, Europa está empezando a parecer la perdedora en un nuevo orden geopolítico dominado por los Estados Unidos y las potencias en ascenso, encabezadas por China”. Según Walker, una “imagen transcendental” fue la reunión del 18 de diciembre de 2009, de la que resultó el modesto Acuerdo de Copenhague... reunión encabezada por los EE.UU. y China, que invitaron a los dirigentes de la India, del Brasil y de Sudáfrica, pero no a los europeos.

Y ahora la reciente crisis financiera ha expuesto los límites de la integración fiscal en la zona del euro y ha planteado dudas sobre el papel y el futuro del euro.

¿Cuál es el futuro de Europa? Como ha observado The Economist, “ahora parece hablarse por doquier de la relativa decadencia de Europa... Se puede oír citar cifras deprimentes sobre el futuro peso de Europa y con cierta razón. En 1900, Europa representaba la cuarta parte de la población mundial. En 2060, podría representar tan sólo el 6 por ciento... y casi una tercera parte de ella tendrá más de 65 años de edad”.

Europa afronta, en efecto, graves problemas demográficos, pero el tamaño de la población no guarda una estrecha correlación con el poder y las predicciones del derrumbe de Europa tienen una larga historia y no se han materializado. En el decenio de 1980, los analistas hablaban de euroesclerosis y de un malestar invalidante, pero en los decenios posteriores Europa mostró un crecimiento y un desarrollo institucional impresionantes.

El método de la UE para compartir el poder, llegando a acuerdos y resolviendo conflictos mediante múltiples comités puede resultar frustrante y carece de dramatismo, pero resulta cada vez más pertinente para muchas cuestiones en un mundo interdependiente y conectado en redes. Como ha dicho Mark Leonard, Director del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores, “está generalizada la opinión de que el momento de Europa llegó y pasó. Su falta de visión, sus divisiones, su obsesión con los marcos jurídicos, su falta de voluntad para proyectar un poder militar y su esclerótica economía contrastan con unos Estados Unidos más dominantes incluso que Roma... pero el problema no es Europa... sino nuestra anticuada idea del poder”.

El politólogo americano Andrew Moravcsik formula un argumento similar: las naciones europeas, individual y colectivamente, son los únicos Estados, distintos de los Estados Unidos, que pueden “ejercer una influencia mundial en todo el espectro del poder ‘duro’ al poder ‘blando’. En la medida en que ese término conserve algún significado, el mundo es bipolar y es probable que siga siéndolo en el futuro previsible”.

Moravcsik sostiene que el pronóstico pesimista se basa en una idea realista decimonónica en la que “el poder está vinculado con la proporción relativa de recursos mundiales agregados y los países participan en una rivalidad constante de suma cero”. Además, señala que Europa es la segunda potencia militar del mundo, con el 21 por ciento del gasto militar del mundo, frente al 5 por ciento de China, el 3 por ciento de Rusia, el 2 por ciento de la India y el 1,5 por ciento del Brasil.

Centenares de miles de soldados de los Estados miembros de la UE han sido desplegados fuera de sus países en Sierra Leona, el Congo, Costa de Marfil, el Chad, el Líbano y el Afganistán. Desde el punto de vista de la potencia económica, Europa tiene el mercado mayor del mundo y representa el 17 por ciento del comercio mundial, frente al 12 por ciento de los EE.UU. Además, Europa presta la mitad de la ayuda exterior mundial, frente al 20 por ciento de los EE.UU.

Pero toda esa fuerza potencial puede resultar inútil, si los europeos no resuelven los problemas inmediatos resultantes de la pérdida de confianza de los mercados financieros en el euro. Todos los que admiran el experimento europeo deben abrigar la esperanza de que dé resultado.

Traducido del inglés por Carlos Manzano.

miércoles, 2 de junio de 2010

Coloso Europeo ¡Despiértate!


Si se pudiera resumir en una única palabra lo que le falta a Europa, personalmente indicaría una: ¡Pasión!

Pasión por un proyecto, compartir sueños y desventuras, vertebrar un clamor social que una, que cree, que innove soluciones, que apoye, que empuje, que expanda el "European Way of Living".

¿Y de qué estamos hablando exactamente?
¿Qué proyecto común es ese que puede unir portugueses y lituanos, griegos y finlandeses?
¿Por qué se hace necesario un proyecto de esas características?
¿Qué esfuerzo se ha requerido y cuánto aún se requiere?

Europa es un territorio donde se concentra una diversidad cultural inmensa y que posee una carga histórica impresionante. El hecho de que esa diversidad fuera tan abundante en un espacio territorial relativamente pequeño ha generado una amplia historia de guerras fratricidas. Su pasado de enfrentamientos permitió que el ingenio se agudizara y se avanzara en distintos campos de las artes y de las ciencias, a través de un clima de competición entre territorios, hasta que, en la última Gran Guerra, se ha constatado que la capacidad de autodestrucción era superior a la capacidad creadora de sus pueblos. Hoy sus habitantes se enorgullecen de haber sabido superar obstáculos de convivencia de magnitudes continentales imposibles.

¿Cómo lo han hecho?

Se han dado cuenta que todos se beneficiaban más si se ayudaban mutuamente en lugar de que impusiesen de forma egoistica sus voluntades grupales a los demás.

¿Qué podemos tener en común?

Tenemos en común que por lo general nos sentimos distintos pero compartimos la creencia de que no dejaremos que los demás no logren sus sueños por qué no han tenido las mismas oportunidades. Que les ayudaremos cuándo lo necesiten ya que un día podíamos ser nosotros los necesitados de un apoyo, de un empujón. Y pagamos nuestros impuestos porque creemos que vale la pena que no dejemos a nadie abandonado a su suerte. Nos uniremos e iremos a la calle a protestar cuándo algún colectivo pueda sentirse injustamente perjudicado. Los mayores aún nos pueden contar historias espeluznantes vividas en primera persona de las guerras del pasado que no queremos vivir otra vez en nombre de nuestras posibles diferencias. Nos hemos dado cuenta de que somos humanos, con reacciones humanas bastante similares ante hechos parecidos. Por mucho que nuestras Historias recojan formas de relacionarse distintas entre diversos grupos, formando culturas distintas, lo cierto es que, bien o mal, nos hemos estado mezclando durante siglos y hemos desarrollado maneras de comunicarnos y de entendernos, a pesar de la gran variedad lingüística.

Parece simplemente uno de los más importantes avances evolutivos de la Humanidad.

Pero, hoy día, las diferencias aún son el árbol que impide ver el bosque. Es difícil que aceptemos que somos tan iguales cómo los demás. ¿De qué gloria será recordada la hormiga que ha cumplido, a lo largo de su vida y de forma inequívoca, el trabajo destinado al bien común del hormiguero, al igual que todas las demás? Deseamos ser diferentes, porque tenemos que tener algo especial. Pero solos no disponemos de voz para que los demás reconozcan en nosotros una manera de ser distinta (curioso este verbo “ser” ya que podemos “ser” una cosa y la otra al revés a lo largo de nuestras vidas en tantas situaciones, que al final acabamos solo “estando” de una manera u otra según el momento) y nos aferramos a nuestra “cultura” común a la de un grupo, basándonos en tópicos, que al final nos los terminamos por creer y asumir en nuestras acciones. El grupo “cultural” permite tener más voz en este mundo cada vez más parecido y permite que los demás nos sitúen asignándonos un cierto carácter grupal, para “ser” alguién y no simplemente “estar” en esta vida.

Lo cierto es que si una hormiga pierde el camino puede hacer que muchas más lo pierdan también, y el hormiguero, en su conjunto, sale perjudicado.

¿El futuro que me imagino para Europa?

Dicho lo anterior, imagino una Europa en que sus ciudadanos busquen lazos comunes más allá de las fronteras rígidas establecidas. Seguramente en distintos países, podemos encontrar similitudes culturales a un lado y otro de las fronteras reconocidas y muchas de las regiones fronterizas pueden tener gentes, con formas de relacionarse, de sentir, de ver el mundo, tan o más parecidas entre sí que con los países en que están oficialmente integradas. Esas regiones son las bisagras que unen a toda Europa. Incluso dentro de los países, otras regiones no fronterizas, tienen divisiones internas oficiales que tampoco coinciden con las divisiones que sus habitantes puedan creer que sería la forma natural o deseada. Me gustaría que los ciudadanos pudiesen elegir cómo mejor quieren agruparse en un mapa Europeo con las actuales fronteras oficiales borradas. Donde, al volver a pintar las fronteras oficiales y hubiesen regiones incluidas en más de un país, pudiésemos probar una tutela conjunta por los actuales países dónde se incluyen esos territorios. Quizás así aprenderíamos a integrarnos mejor si países distintos gestionaran territorios comunes, dentro del rango de autonomía acordado con las respectivas regiones.

Me gustaría además un presupuesto comunitario más robusto, a través del cual uno no pueda precisar exactamente de qué país procede el subsidio de paro que uno percibe cuándo pierde su trabajo, ni tampoco de dónde procede el capital en forma de subvención que permite iniciar un pequeño negocio en el cual uno ha puesto toda su ilusión.

Me gustaría que automáticamente se ayudara cualquier país europeo en dificultades, cómo si de una región interna de mi país se tratara, sabiendo que si tiene problemas es porque mi país no ha hecho lo suficiente para impedir que esa situación pasara, impulsando herramientas y controles preventivos de antemano. Deberíamos poder disponer de un poder supranacional, con una visión más amplia del conjunto, que nos indicara cómo actuar por el bien común. Que nos apoyase y nos limitase cuándo fuera necesario, a sabiendas de que su interés es lo mejor para todos y cada uno de nosotros.

Me gustaría que existiesen sindicatos y patronales supranacionales que velaran por los intereses conjuntos de los europeos, periódicos que dispongan de un apartado "Europa" entre los apartados "Internacional" y "Nacional", políticas energéticas europeas, e impuestos de sociedades y de personas físicas, que fuesen al menos parcialmente, a la arca común europea. Me gustaría ver cuerpos de policía, de justicia y hospitales con sistemas integrados. Me gustaría que se estudiara la historia común europea.

Me gustaría que Europa no parara en Europa y que contagiase al resto del mundo con su savoir faire, ampliándose más allá de sus fronteras, porque supimos cómo hacerlo dentro de las nuestras.

Parece que esta Europa ha estado dormida al entrar en este milenio.
Me gustaría finalmente escuchar el estruendo de más de 500 millones de personas gritando:
Coloso Europeo ¡Despiértate!